miércoles, 18 de diciembre de 2019

Entrevista: Álvaro Jiménez, campeón de España en lanzamiento de jabalina, disco y peso






"El tema de eventos exclusivos de gente de talla baja no me parece inclusivo"

Álvaro Jiménez es un joven de diecinueve años que nos ha dado unas cuantas alegrías últimamente con su actividad deportiva. Tiene acondroplasia y un aplomo que todos desearíamos. Da una impresión inmediata de seriedad, inteligencia y firmeza, aunque no es en absoluto distante. Viéndolo nos preguntamos hasta qué punto el hábito hace el carácter. Porque, si bien es cierto que hay rasgos de temperamento con los que nacemos, qué duda cabe de que la forma de vida, nuestras rutinas, también ayudan a formarlo, a formar el carácter.

—¿Cuál es tu palmarés y en qué te especializas?

Campeón de España en lanzamiento de jabalina, disco y peso en la categoría F41 en los años 2017, 2018 y 2019. Y espero seguir siéndolo.

—¿Dónde entrenas?

Entreno de lunes a viernes en Basauri, en el polideportivo municipal.

—¿Pero tú eres de Málaga verdad? ¿Y qué haces en Basauri?

Vivo en Bilbao, donde estudio ingeniería civil.

—¿Cuándo empezaste a hacer deporte en serio? Quiero decir, si hubo un momento de descubrimiento o algo así, cuando te dijeras: “esto me encanta y quiero entrenar en serio”.

En la ESO, en educación física tocaba un día de cada deporte y el día del peso me gustó. Hicimos unas pruebas de atletismo, lancé peso y me gustó y me picó el gusanillo. Me puse a leer y formarme e investigar. Además, en el Camino de Santiago conocí a uno que fue paralímpico y hablé con él. Entonces me dije: “Vamos a probar”. Me fui al club de atletismo de mi pueblo ya en primero de Bachillerato y hasta hoy.

—¿Tu entrenador está especializado en deporte adaptado?


Mi entrenador de ahora aquí en Basauri entrena a deportistas de todo tipo, discapacitados y no discapacitados.

—¿Estás federado?

Sí, claro. Estoy en la Federación Vasca de Deporte de Discapacitados que pertenece a la Federación Española.

—¿Te parece suficiente con las competiciones paralímpicas o crees necesario que haya eventos para personas con acondroplasia y otras displasias esqueléticas con enanismo?

A mí el tema de eventos exclusivos de gente de talla baja no me parece inclusivo. En un futuro, si hubiera ya igualdad social, no te digo que no, podría ser interesante. Pero creo que hacemos más hoy en día moviéndonos todos para que la gente nos vea con normalidad, incluso compitiendo a veces con gente sin discapacidad, que haciendo guetos (perdón por lo fuerte de la palabra), que es como ponernos aparte. Creo que ahora es mejor unirnos todas las discapacidades a que la gente vea que unos cuantos se van a su bola y se automarginan.

—¿Qué es lo mejor que te aporta el deporte?

El deporte aporta muchas cosas, pero, quizá lo que más sea paz. Muchas veces vienes a las competiciones y está bien, claro, si haces marca o ganas un título, pero de verdad, simplemente en los entrenamientos… A lo mejor has tenido un día de mierda y estás fatal, pero vienes a entrenar y te da sosiego, paz, no sé cómo decirlo. Además de valores y eso, que sí, lo que me da es mucha paz. Consigas más o menos logros, siempre es bueno para ti.

—Jo, me estás dando ganas a mí de volver al gimnasio, ya te digo. ¿Y eres muy competitivo en otros aspectos de la vida?

No busco ganar. Me gusta cumplir mi meta: en eso voy a muerte, pero no me considero competitivo en el sentido de querer sacar más nota que otro, por ejemplo. Compito conmigo mismo, eso es. Más bien diría que soy determinado o con voluntad que competitivo.

—¿Qué dirías a alguien que quiere empezar a hacer deporte o que duda si empezar, que no tiene costumbre y no se acaba de decidir?

Que “caminante no hay camino, se hace camino al andar”. A los discapacitados, en general, que lo intenten que sigan adelante, que todo va a ser bueno lo que les dé. A las personas con displasias óseas y enanismo, que somos poquitos y cada paso que damos nosotros es un paso que facilitamos a los que vienen detrás. Somos pocos y no hay mucha historia de deporte entre nosotros. Todos los que se animen, bienvenidos sean.

La duda se resuelve probando. Puedes dudar luego, si sigues, puedes dejarlo, pero tú métete. Lo habrás probado.

—¿Se te ocurre algo más que quieras decir y no te haya preguntado?

Que la gente en general tiene cierto temor a hacer deporte “en serio” o de competición, porque siempre, en congresos de displasias óseas y demás, se trata casi como una forma de rehabilitación: de tranquilito, con suavidad. Y no: se puede competir y se puede hacer “con agresividad”. Claro que hay que hacerlo con cabeza, sin hacer el bestia, pero no somos figuritas de Lladró que nos vayamos a romper por hacer deporte. Da la sensación a veces de que nuestro cuerpo estuviera mal diseñado y el deporte se usara sólo para mantenerlo un poco mejor, pero, por ejemplo, aunque es verdad que igual no tenemos la misma velocidad, en fuerza, en proporción, y sin proporción también, ganamos mucho, una barbaridad. Hay que tener cuidado con la espalda, es cierto, pero levantamos mucho. La propia compresión del músculo en ese hueso más corto nos da una ventaja de la que nunca se habla: siempre se dice lo que no se puede, pero resulta que tenemos una fuerza muscular que para levantar peso, por ejemplo, está muy bien.

—Enhorabuena y gracias por darnos ejemplo a todos. Esto ha sido muy inspirador. ¡Esta tarde me apunto al gimnasio!

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